Calçots con salsa romescu, tradición catalana

Los calçots son un plato típico de Cataluña aunque a día de hoy pueden encontrarse en cualquier parte de España. Prepáralos con salsa romescu.

Uno de los platos más típicos y tradicionales de Cataluña son los calçots con salsa romescu, o romesco; una receta que debe prepararse en el horno de leña para conseguir el sabor y aroma perfecto. Los calçots son unas cebolletas tiernas típicas de las tierras catalanas, aunque a día de hoy encontrarlas en cualquier mercado no resulta muy problemático. Preparar los calçots es muy sencillo pues solamente debemos introducirlos en el horno de leña y sacarlos cuando estén bien chamuscados y empiecen a salir los jugos del tallo. Preparar la salsa romescu, en cambio, resulta un poco más complicado y por eso, ¡os enseñamos como se prepara!

Si los preparas en el horno de leña ¡saldrán buenísimos!

Salsa romescu
Ingredientes:
•3 tomates maduros
•1 cabeza de ajos
•2 ñoras
•250 gr. de aceite de oliva
•100 gr. de vinagre
•15 gr. de almendras
•15 gr. de avellanas
•1 rebanada de pan
•Pimentón dulce
•1 Guindilla
•Sal

Preparación:
Empezaremos rehidratando las ñoras, por lo que las pondremos en remojo la noche anterior. Una vez pasado este tiempo, sacamos las pepitas y reservamos la piel con la carne. Es el momento de asar los tomate y los ajos, un proceso que en catalán recibe el nombre de ‘escalivar’. Ya que tenemos preparado el horno de leña aprovecharemos la lumbre para prepararlos ahí; los ajos solamente necesitan unos 10 minutos de horneado, los tomates, en cambio, necesitan unos 15-20 minutos. Cuando estos dos ingredientes estén listos quitamos la piel a los tomates y desgajamos los ajos; hacemos lo mismo con las almendras y avellanas tostadas, a ambas les quitamos la piel. Reservamos todos estos ingredientes y tostamos la rebanada de pan que teníamos seleccionada.

Solamente nos queda introducir los tomares, los ajos, las almendras, las avellanas y el resto de ingredientes en la batidora (aceite, vinagre, ñoras y pan) y batir durante unos minutos. Después añadiremos una cucharadita de imentón dulce, una pizca de sal y una punta de guindilla; volvemos a batir y rectificamos de sal si es necesario.

Se trata de una salsa con un sabor muy fuerte, muy particular, que contrasta muchísimo con el sabor suave de los calçots. De hecho, reside en ese contraste la particularidad de esta receta, es el punto que la diferencia de cualquier otra y la convierte en algo muy especial para quien la prueba.
¡Eso sí! Cuando comas los calçots no olvides ponerte algún tipo de babero sobre la camisa ¡te pondrás perdido!

Imagen | Ricardo L. Zedler

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