Ensalada de pimientos

Las ensaladas son los platos más importantes en la dieta del verano. En esta receta os mostramos como realizar una sabrosa ensalada de pimientos que se puede saborear con carnes, pescados o simplemente una típica tortilla de patatas. También se pueden poner tostadas con tortilla francesa y los pimientos asados encima. Así queda realmente sabroso y bueno.

Con la llegada del verano nos encontramos con que la comida caliente no entra ni queriendo. Ensaladas y platos fríos reinan en los menús de esta temporada. Si queremos sorprender a nuestra familia lo podemos hacer buscando nuevas recetas o simplemente innovando nosotros mismos en la cocina. Lo único que necesitamos son ganas de hacerlo y saber qué ingredientes son los que más van a gustar en casa para tener un éxito asegurado.

Puedes combinar pimientos rojos y verdes.

En esta ocasión os voy a explicar una receta que hace muchos años se hace en mi casa. Se podría decir que es casi una receta de la abuela, porque ha ido pasando de una generación a otra. Con esta receta podéis acompañar sabrosos platos de carne o pescado, con una tortilla de patatas, con un poco de pan o combinando tostadas con un poco de tortilla francesa con los pimientos por encima. Se puede realizar tanto con pimientos rojos solamente como combinando con algunos pimientos verdes.

Ingredientes para 4 personas:

–          6 pimientos rojos grandes

–          2 pimientos verdes grandes

–          3 dientes de ajo grandes

–          Aceite de oliva

–          Sal

Elaboración:

–          Precalentar el horno a una temperatura de 200º

–          Limpiar bien los pimientos

–          Pelar y reservar el ajo

La elaboración es sencilla: preparar la bandeja del horno con los pimientos. Introducir en el horno y dar vueltas a los pimientos hasta que hayan ido dejando el agua de dentro y estén un poco tostados. Deben quedar blanditos, porque de lo contrario los notaremos crujientes en la ensalada, y eso no nos interesa. El tiempo de cocción puede variar según la potencia del horno, la temperatura que le pongamos y el tiempo que le queramos dedicar. Si tenemos tiempo de irles dando la vuelta y que se hagan poco a poco podemos hacerlos a fuego más lento, quedarán muy bien asados. Si no disponemos de tiempo podemos poner más temperatura pero tenemos que tener cuidado con que no se quemen.

Cuando ya estén bien hechos hay que sacarlos y dejarlos que se enfríen, lo mejor es envolverlos en un paño para que se terminen de asar con el mismo calor que desprenden. A veces utilizo papel de aluminio para evitarme limpiar los trapos. Lo importante es que reposen un poco. A partir de ahí, cuando estén fríos se pelan cuidadosamente retirando toda la piel.

Se cortan a tiras y se reservan en una bandeja que tenga fondo. Se cortan los ajos en pedacitos muy pequeños y se le añaden a los pimientos. Rociar con aceite de oliva y sal. Hay quien le pone un poco de vinagre o limón, eso va un poco a gustos, yo nunca se lo echo. Remover bien toda la mezcla y dejar enfriar en el frigorífico.

Esta receta no sólo se puede realizar en un horno convencional. Si tenemos puesta la barbacoa y nos quedan ascuas suficientes, podemos poner a asar unos pimientos rojos y verdes para la ensalada del día siguiente. La barbacoa le da un sabor muy especial y además si comemos la ensalada al día siguiente de prepararla queda mucho más gustosa, porque los pimientos sazonados con el ajo, el aceite y la sal quedan mucho más buenos si han estado unas horas en reposo.

Foto por jlastras en Flickr

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