Fabada Asturiana, estandarte de la cocina tradicional

La fabada asturiana es uno de los platos más típicos del país. Personas de todo el mundo pisan suelo español para probarla. ¿Intentamos hacerla?

¿Quién no disfruta comiendo una sabrosa y nutritiva fabada asturiana? Este plato típico regional es uno de los mejores estandartes de la cocina española, en concreto de la cocina asturiana, por eso son muchas las personas que se adentran en nuestras fronteras para probarla, para degustar la auténtica.

Aún y su fama, son muchas las variaciones y alterativas que existen a esta receta, aunque todas tienen un factor común, la paciencia y el fuego lento, base y secreto de su éxito. Hoy os presentamos una de tantas recetas que corren por el mundo de la fabada asturiana, personalmente una de las que más nos gustan. ¡Disfrutadla!

Fabada Asturiana
Ingredientes (para 4 personas):
– 500 gr. de fabes asturianas
– 2 chorizos (mejor si son asturianos)
– 2 morcillas
– 1 trozo de tocino salado
– 1 cebolla
– 1 trozo de lacón
– Azafrán
– Agua

Preparación:
Como en muchas otras recetas, para preparar este plato necesitamos un mínimo de elaboración previa. Ponemos en remojo las fabes, los chorizos y las morcillas un día antes de preparar la fabada. En otro bol, y también un día antes, ponemos a desalar el lacón y el tocino.

Un buen plato de fabada.

Empezamos pelando la cebolla (sin cortarla). Llenamos una cazuela de agua fría y le añadimos las fabes, los chorizos, las morcillas, el lacón, la cebolla entera pero pelada y el tocino. Todos los ingredientes crudos. Ponemos la cazuela en el fuego y hervimos todos los productos. Al principio ponemos el fuego al máximo y cuando empiece a hervir bajamos la potencia a su mínima expresión. Así como el agua se vaya evaporando de la cazuela vamos añadiendo chorritos de agua fría.

Mantenemos la cazuela a fuego lento durante unas 2 horas. Mientras picamos y tostamos un poco de azafrán y lo añadimos al resto de ingredientes; de la misma forma que una pizca de sal. Cuando veamos que el caldo empieza a espesar le dejamos unos minutitos más y retiramos la cazuela del fuego. Sacamos la cebolla entera de la misma ya que esta no se come y dejamos que nuestra fabada repose. Suele ser más buena si la comemos de un día para otro, por lo que tápala y déjala unas 24 horas, ¡verás como la espera vale la pena!

¿Tienes alguna alternativa o variación de esta receta? ¿Te gusta más? Compártela con nosotros, entre todos conseguiremos la fabada más rica de todas. Y es que la unión hace la fuerza, en este caso, la perfección.

Foto por WordRidden en Flickr

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