Cómo tratar y cuidar la madera de exteriores

Si tienes un cercado, una tarima o muebles de madera de exterior, los trucos que te damos hoy te ayudarán a cuidarlos y a que se mantengan como nuevos durante más tiempo.

madera

Cuando hablamos de madera, seguramente a todos nos vendrá a la cabeza la tarima o el parqué del interior de la vivienda. Sin embargo, la madera es un material que a día de hoy tiene muchos más usos. De hecho, más allá del abuso que se produce de éste, por llamarlo de algún modo, en la tendencia de decoración rústica, hay que decir que también hay madera en exteriores, la cual debe ser tratada y cuidada con consejos bien específicos si queremos que perdure en el tiempo. Y precisamente de esos consejos es de los que te queremos hablar hoy.

En realidad, para cuidar la madera en el exterior, ya sea en muebles, en pequeñas tarimas o en cercas, lo que debemos considerar son las inclemencias del tiempo a las que sometemos el material. De hecho, todos esos objetos han de soportar por un lado el sol y las altas temperaturas del verano; y por el otro, la lluvia y las bajas temperaturas del invierno. Todo ello supone que están continuamente bajo importantes cambios y que por lo tanto, la protección del material y actuar a tiempo resulta fundamental para que no se estropee.

Lo primero es protegerla frente a los rayos del sol. Para ello, hay un montón de productos en el mercado pensados para aplicar de forma específica. Sin embargo, lo que resulta más interesante por su naturalidad y sobre todo porque también aporta belleza al material son los aceites protectores de madera, con los cuales vas a poder lograr no solamente que se vea mucho más bonita, sino también que los rayos del sol no acaben por hacer que pierda todo su brillo y que al estar reseca pueda sufrir con mayor facilidad las inclemencias del invierno siguiente.

Y si este consejo de protección es básico para mantener la madera en el exterior de la mejor manera, lo es también el relativo a actuar lo antes posible cuando detectamos las primeras grietas. De hecho, dejar una grieta al aire implica, sobre todo cuando hablamos de madera exterior, darle tiempo a que se expanda. Y una grieta pequeña no es difícil de arreglar con barniz de poliuretano, pero si la grieta es mayor, será mucho más complejo arreglarla y sobre todo prevenir que no vuelva a aparecer. Así que si todavía no lo has hecho, creo que es un buen momento para revisar todas las piezas de madera que tienes fuera de casa. ¿Qué te parece la propuesta?

Imagen: Hernán Piñera

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