Decorar con video-mapping

El futuro en decoración puede pasar por esta técnica audiovisual de creación de ambientes con vídeo en directo

Las nuevas tecnologías revolucionan todo lo que tocan, empezando por ellas mismas. Y en esta transversalidad que las mueve, todas las facetas de nuestra vida cotidiana se ven arrolladas por sus incuestionables poderes de innovación. En el caso que nos ocupa, la decoración, las posibilidades que la tecnología de hoy y del futuro puede aportarnos son innumerables. Y dejando de lado cuestiones arquitectónicas y estructuras aplicadas al hogar como la domótica, existe una curiosa parcela de explotación de la tecnología en el diseño de interiores que cada vez está teniendo más aceptación. Nos referimos al video-mapping, una disciplina audiovisual que combina ciertos elementos de las artes escénicas con el progreso técnico para lograr creaciones únicas.

El video-mapping hace años que se explota en espectáculos y puede desarrollarse también en decoración

El video-mapping es un tipo de desarrollo del vídeo en directo que consiste en proyectar imágenes secuenciales a superficies u objetos reales, consiguiendo «pintar virtualmente» de alguna manera la realidad. Se consigue así crear sensaciones de movimiento y relieve en dichas superficies originalmente inanimadas y quizás planas. Se utiliza de forma cada vez más habitual en diferentes esferas de las artes de espectáculo: como la danza, el teatro, o muy especialmente, las actuaciones musicales (e incluso en sesiones de discotecas y otros eventos similares con el DJ como estrella). Incluso se está extendiendo como tendencia su uso en acontecimientos particulares como las bodas de alto nivel. El vídeo en tiempo real se puede considerar pues un nuevo medio adaptable, efectivo y sorprendente que permite decorar y ambientar todo tipo de espacios en función de las necesidades específicas de cualquier producción.

Imaginemos que tenemos una habitación completamente blanca, con algunos muebles también neutros, como si fuera un lienzo en el que empezar a pintar. Pues si hacia este espacio, desde una cierta distancia, dirigimos algunos proyectores de vídeo con varias imágenes de diseños de interior, conseguiremos decorarlo automáticamente y con cualquier estilo imaginable. En el siguiente clip podemos ver un ejemplo de aplicación de esta técnica tal cual lo contamos. Vemos que partimos de un salón base que podemos cambiar completamente a nuestro antojo en cuestión de segundos y tan solo pulsando una tecla. Tal y como si aplicáramos los diseños que acostumbramos a probar en los software de decoración de nuestro ordenador pero a tiempo real y en una maqueta auténtica, con su tamaño original.

Living Room from Mr.Beam on Vimeo.

La gracia de todo ello es que con una implementación de esta técnica, muy pronto será posible conseguir de forma factible decoraciones creadas exclusivamente de esta manera. Está claro que por ahora el video-mapping es una técnica que vive más para recrear sus posibilidades y maravillar al público que para ser usada de forma cotidiana. A los altos costes que supone disponer de la maquinaria necesaria para las proyecciones y el mantenimiento de la misma, hay que añadir el obstáculo que suponemos las personas en medio de la trayectoria lumínica desde el proyector a la superficie a «mapear». Y es que no hemos de olvidar que lo que en los métodos clásicos es la pintura, tejidos y texturas que dan color y formas al mobiliario, aquí se transforma todo en luz, modulada de forma adecuada claro está. Pero es evidente que la luz no puede aún generar relieves y que la intensidad de colores y «realismo» que se logran aún no son igualables a la decoración habitual.

El uso más comercial del vídeo en directo se concentra actualmente en operaciones promocionales o para dar un plus de espectacularidad a la hora de resaltar un espacio. Claros ejemplos son campañas de grandes marcas, como Pepsi, que quieren lograr el mayor revuelo público gracias a la espectacularidad de ver cambiar la fachada de enormes edificios mediante la sorprendente proyección de imágenes en su superficie. Con esta técnica podemos gozar de diferentes ambientes en un mismo espacio según el momento del día en el que nos encontramos, la acción de la gente presente, etc. Así, sin duda, se capta rápida y fácilmente la atención del público y se dirige a los aspectos o elementos que interese destacar a los protagonistas.

Por otra parte, se aumenta muchísimo las posibilidades de prescindir de elementos físicos que complican la instalación. Con el vídeo en directo podemos modificar medidas, colores y mensajes al instante, generar decoraciones imposibles o ampliar la arquitectura con la técnica a la que específicamente nos referimos en esta entrada.

El video-mapping es pues una técnica innovadora y que ofrece muchas dosis de espectacularidad en la escena de la decoración de interiores. Sin embargo, es por ahora más un vehículo de expresión artística moderno y, por otro lado, una dirección en la que apuntar en los caminos decorativos para quizás lograr algún día desarrollar una técnica comercialmente rentable. Así, de momento seguiremos alucinando con los vídeos que podemos encontrar en Internet de verdaderos artistas multimeda a la espera que algún día podamos utilizarlo de una forma más pragmática y en el terreno del hogar.

Foto: Retinafunk

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...