La cromoterapia en la decoración

La cromoterapia es un método empleado en la medicina alternativa que, en términos generales, consistente en utilizar colores como elementos con fines curativos, antidepresivos, estimulantes, regenerativos y mantenedores del equilibrio y de la armonía. Algo que por cierto también propone el Feng Shui en alguno de sus aspectos.

Siempre insistimos en la posibilidad de aprovechar los efectos que provocan los diferentes colores para la decoración de nuestro hogar. Cada tonalidad ofrece una sensación distinta y, de acuerdo a lo que estemos buscando, será conveniente utilizar un tipo de color determinado en la decoración de nuestra casa. De esto se trata un poco la cromoterapia.

La cromoterapia en la decoración

La cromoterapia es un método empleado en la medicina alternativa que, en términos generales, consistente en utilizar colores como elementos con fines curativos, antidepresivos, estimulantes, regenerativos y mantenedores del equilibrio y de la armonía. Algo que, por cierto, también propone el Feng Shui en alguno de sus aspectos.

En este sentido, es verdad que son muchos los expertos que dudan sobre los verdaderos resultados que esta terapia puede entregar, sobre todo aquellos que están más cerca de la medicina científica y más lejos de la alternativa. Sin embargo, también es verdad que muchas veces, sin tener muy en claro porqué, cuando entramos a una habitación notamos una sensación de paz y tranquilidad que, sin dudas, es atribuido a lo que nos hace sentir ese espacio, con sus colores, olores, etc. Asimismo, en muchas otras oportunidades el resultado es completamente lo opuesto y nos hacen sentir incómodos e inseguros.

Pues bien, los que practican la cromoterapia están convencidos de que esas sensaciones, tanto positivas como negativas, son producidas por una armoniosa combinación de colores en el primer caso, o una mala asociación de ellos en el segundo de los casos.

Aquellos que creen en los beneficios de determinados colores deben saber que tonalidades como el rojo, el naranja o el amarillo, son astringentes, así como también el azul, que ayuda a la extroversión.

Por su parte, el rojo permite la introversión y sube la temperatura de una habitación, algo que también consigue el naranja. Estos son llamados colores calientes. Diferente es lo que pasa con el azul, el índigo o el gris, que son denominados colores fríos.

A continuación, una pequeña muestra representativa de alguno de los colores y cada una de sus capacidades.

  • El rojo: Se trata de un color que estimula el espíritu.
  • El naranja: Es conocido como el color antifatiga, que entre sus características también favorece la buena relación cuerpo-espíritu y aumenta el optimismo.
  • El amarillo: En este caso se trata de una tonalidad que estimula el intelecto, pero además tiene efectos antifatiga mental y antimelancolía.
  • El limón: Es ideal para estudios o zonas de trabajo, ya que estimula la concentración.
  • El verde: Se trata de un color sedativo, que reposa y fortifica la vista. Además, tempera la excitación sexual, calma el insomnio, la nerviosidad y la cólera. Cambia las ideas.
  • El azul: Es un color refrescante, que combate el egoísmo y ofrece un efecto de paz y tranquilidad. El azul “abre” la mente.
  • El violeta: Disminuye la angustia, las fobias y el miedo. Elimina la rabia y la violencia.
  • El púrpura: Es un color hipnótico.

Vía│ okdecoracion
Foto│ Firepile

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