Las ventajas del cobre en las instalaciones de nuestro hogar

Podemos utilizar el cobre para decorar algún espacio de nuestra casa, pero también podemos considerar los tubos del sistema de calefacción o del aire acondicionado como un elemento decorativo más. El cobre crea hogar y es un material fiable, limpio y maleable.

¿Has pensado alguna vez en el cobre como un elemento decorativo? Muchos artistas lo utilizan en sus obras por su maleabilidad y durabilidad, en esculturas y otros tipos de representación artística. Lo utilizan porque se trata de un material milenario que ha estado presente en la vida de los humanos desde la prehistoria por sus ventajosas características. Hoy en día, a pesar de todos los adelantos tecnológicos y la creación de nuevos materiales, el cobre sigue utilizándose y sigue siendo uno de los materiales más eficiente y más valorados.

El cobre es uno de los materiales más utilizados en la construcción

El cobre está presente en nuestros hogares en mayor cantidad de la que pensamos. Si nuestra instalación de agua y gas es de calidad, seguro que las tuberías son de cobre, como la instalación eléctrica o las canalizaciones para la evacuación del agua de los tejados. Estas son algunas de las aplicaciones que se le pueden dar al cobre, pero también se utiliza en productos tecnológicamente avanzados, como coches (convencionales e híbridos) o paneles solares. Esto es así porque el cobre tiene unas extraordinarias propiedades conductoras del calor y de la electricidad. Lo utilizamos para hacer pasar el agua caliente hacia los radiadores, en suelos radiantes, en los cables de telecomunicaciones, en las catenarias de los trenes, etc.

El cobre crea hogar, lo dota de una calidad, fiabilidad y durabilidad que otros materiales no consiguen alcanzar. Las instalaciones realizadas en cobre superan la prueba del tiempo, a penas requieren mantenimiento y son muy efectivas, no en vano durante décadas ha sido el material más utilizado en la construcción de viviendas. El cobre es inmune a los efectos de los rayos UV del sol y del oxígeno, por lo que no sufre envejecimiento con el paso del tiempo.

En condiciones extremas el cobre se comporta como un material noble. Su resistencia le permite ser el material adecuado para instalaciones de energía solar térmica, que pueden alcanzar los 200 grados positivos, pero también se utiliza para canalizar gases líquidos refrigerados a menos de 200 grados negativos. Además, sus propiedades físicas y mecánicas le permiten soportar altas presiones, como las de los sistemas de aire acondicionado. Con estas características tan especiales, el cobre es un material ideal para las instalaciones de nuestra casa. Sea cual sea la finalidad (aire acondicionado, calefacción, reutilización de aguas pluviales, instalación de agua, etc.) el rendimiento del cobre será siempre excelente por su versatilidad. No encontraríamos otro material capaz de abarcar por sí solo todas estas aplicaciones.

Puedes utilizar elementos de cobre en casa con la total seguridad de que es un material higiénico y antimicrobiano. De manera natural, el cobre repele los microbios que se pueden encontrar en el agua, por lo que su uso es muy recomendable en las instalaciones de agua para consumo humano. El cobre evita la formación de las temibles capas de microorganismos que aparecen en las tuberías de agua. En esas capas es donde se acumulan bacterias que pueden provocar enfermedades como la Legionela. Con el cobre, el riesgo de que aparezcan estos microbios queda reducido al mínimo. Su utilización en picaportes, por ejemplo, también es muy recomendable, ya que evita el contagio de mano a mano. El cobre es un producto natural, muy lejos de los materiales sintéticos que no se han probado durante suficiente tiempo como para conocer todas las consecuencias de su uso. A diferencia del plástico, por ejemplo, el cobre no contiene aditivos (pinturas, disolventes, etc.) ni compuestos orgánicos que pudieran pasar a nuestro organismo a través del agua.

Los picaportes de cobre son sinónimo de higiene

Si te preocupa el medio-ambiente, el cobre es uno de los materiales que deberías de tener en cuenta a la hora de planificar tus instalaciones. El cobre se puede reciclar una y otra vez sin que por ello pierda sus cualidades, sus propiedades ni su rendimiento. El cobre no se desecha: cuando se produce la demolición de un edificio se inicia un proceso de recuperación de los elementos de cobre para su posterior reciclado. Hasta un 43% del cobre que se necesita en Europa actualmente se cubre con material reciclado. Curiosamente, gracias al ciclo de vida eterno del cobre, es posible que algunos centímetros de nuestra instalación contengan cobre que en algún momento fuera una joya de la Edad Media o incluso una moneda del Imperio Romano.

Elegir el cobre en nuestras instalaciones es también sinónimo de ahorro. Ahorramos tanto en el precio del material como en el tiempo de mano de obra. El cobre es muy maleable, por lo que facilita el trabajo de los instaladores. Además, los tubos y los accesorios que se utilizan en las instalaciones de cobre siguen una normativa europea, por lo que no van a haber incompatibilidades entre las diferentes partes de tu instalación ni entre los diferentes profesionales que contrates (fontaneros, instaladores del gas, etc.). Las medidas estándar de todos los elementos relacionados con el cobre te aseguran su disponibilidad en cualquier momento.

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