¡Rompe tu jarrón!

Mianne de Vries nos presenta Curious Vase, un elegante florero de color blanco que puede romperse a martillazos hasta cuatro veces y no nos quedaremos sin jarrón.

Jarrón rompible

Aunque acabamos decorando nuestra casa a nuestra manera y gusto, con el paso del tiempo hay determinados objetos que acaban cansándonos; renovar la decoración del hogar es algo que hay que ir haciendo cada cierto tiempo para evitar esta tediosa monotonía y crear la falsa ilusión de que hemos cambiado de espacios. Después de todo, éste es uno de los principios fundamentales del Feng Shui: canalizar la buena energía y no dejarla estancada siempre en el mismo sitio, pues los cambios son los que promueven la positividad.

Ahora bien, hay diferentes formas de llevar a cabo estos cambios: podemos renovar totalmente el mobiliario, arrojando a la basura todo aquello que ya no nos convence, o podemos simplemente cambiarlo de lugar. Pues bien, el jarrón de Mianne de Vries nos ofrece una alternativa interesante que, desgraciadamente, no es aplicable al resto de motivos decorativos. Se trata de un curioso jarrón que se hace llamar así, Curious Vase, y que presenta una particularidad: está formado por varios jarrones almacenados uno dentro de otro, al modo de unas muñecas rusas o matrioskas. La idea es permitirnos romper el jarrón cuando nos cansemos de él, sin quedarnos sin jarrón, porque detrás de esa primera capa encontraremos otra un poco más delgada, lo que nos servirá ya como un primer cambio.

Además de renovar la decoración, éste ejercicio también puede ser una buenísima terapia antiestrés para uno de esos días en que llegamos saturados a casa con ganas de gritar y nos espera un lindo jarrón listo para romperlo a martillazos -sin excesiva crueldad- y desahogarnos con él. Lo bueno de todo esto es que descargaremos nuestra ira y al mismo tiempo renovaremos la decoración, sin quedarnos sin jarrón. Y lo podremos hacer dos, tres y hasta cuatro veces, porque este florero tiene más capas que una cebolla. Será mejor, eso sí, no golpearle muy fuerte para evitar la destrucción total del jarrón, aunque con cuatro capas podríamos romper sin miramientos tres de ellas de un solo golpe que nos seguiríamos quedando con un bonito florero.

Lo malo de todo esto es que se trata de un jarrón bastante austero, pintado totalmente de blanco, que sumado a su forma, apuesta por una decoración más bien elegante. Siempre podemos recurrir a nuestra vena más creativa y pintar el jarrón con acuarelas. Después de todo, no pasa nada si el resultado no nos convence. ¡Podrás romper el florero y empezar de nuevo!

Fuente: Mianne

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