¿Qué es el gesso y cómo usarlo en tus trabajos DIY?

El gesso es un material muy bueno para hacer esculturas y pinturas sobre superficies ya lijadas y darle relieve. Es más, lo puedes hacer de forma casera, mezclando blanqueador de juntas, agua y cola blanca, ajustando siempre su densidad de acuerdo a las necesidades artísticas de cada uno

Gesso

Cuando se trata de conseguir relieve y textura a todo tipo de trabajos artísticos, ya sean esculturas, pinturas y otros materiales, el gesso es uno de los materiales más populares. Se trata de una imprimación que funciona bien en todo tipo de superficies, incluyendo madera, plástico, metal e incluso óxido.

Este material es muy resistente y por ello se usa mucho en el ambiente artístico. Eso sí, hay que saber utilizarlo correctamente y eso es lo que vamos a ver hoy, donde te enseñaremos todo sobre el gesso, además de todas sus utilidades prácticas.

Todo sobre el gesso

Lo primero es ver qué es exactamente el gesso. Su nombre viene del italiano, significando exactamente «tiza», ya que el material es el mismo, pero en otro formato y mezclado con agua. En concreto, el que se vende es carbonato cálcico, resinas acrílicas y acetato de polivinilo. 

Se trata de una base de color blanco, especialmente útil en el ámbito artístico, tanto de esculturas, como de pinturas. Además de aportar relieve, es muy resistente a disolventes químicos, algo que evita que se cuartee cuando se seca.

Es un material fácil de manejar y realmente versátil, el cual garantiza que los resultados sean correctos.

Después de saber lo que es, vamos a ver cómo podemos utilizarlo para crear nuestro propio arte. Además, también veremos cómo se puede fabricar de forma casera y ahorrar aún más dinero.

Cómo usarlo en el ámbito artístico

Para utilizarlo sobre una superficie, debe ser una que esté completamente lijada. Cuando esté hecho, ya podremos aplicar el gesso y esperar a que se seque, para después lijarlo de nuevo. Ahora aplicarás una segunda capa, esta vez en un sentido contrario, para finalmente lijar y pintar encima.

De hecho, puedes usar el propio gesso para pintar todo tipo de objetos. Para hacerlo, hay que juntarlo con témperas y pigmentos del color que quieras, pues el gesso tiene un color blanco de base.

Si sabes cómo mezclar colores, podrás conseguir un efecto increíble sobre las pinturas y sobre las esculturas que hagas. Además, recuerda que también es útil sobre madera, metales y hasta óxido, algo que te permitirá dar rienda suelta a tu creatividad con todo tipo de materiales.

En el caso de que no te guste el gesso, puedes utilizar otros materiales, siendo uno de los mejores y más conocidos la arcilla polimérica. Este material también es muy versátil y ofrece una enorme posibilidad en el ámbito artístico.

Si no eres artista, pero si eres un manitas, el gesso puede ayudarte también para hacer pequeñas reparaciones en casa. Al ser un material muy plástico, se puede utilizar para tapar juntas de azulejos y baldosas de una forma más estética que con otras alternativas.

Así podrás hacer gesso casero

Además del gesso que se vende en las tiendas de pintura y que puedes comprar, también puedes hacer uno de forma totalmente casera. Para ello, solamente necesitas los siguientes materiales:

  • Blanqueador de juntas (Blanco España o Carbonato de Cal en polvo)
  • Cola blanca
  • Un recipiente para hacer la mezcla (se recomienda que sea amplio)
  • Agua

El primer paso es echar un vaso de agua en el recipiente, es decir, unos 250 mililitros. Una vez que el agua esté en el mismo, hay que echar el blanqueador de juntas poco a poco, hasta que sea ligeramente espeso.

Una vez que esté el blanqueador de juntas, hay que remover, ya que no deben formarse grumos. Una vez que se haya removido, echaremos una pequeña cantidad de cola blanca y seguiremos removiendo.

Hay que tener en cuenta que la mezcla será más o menos espesa dependiendo de tus necesidades. Por ejemplo, si vas a añadir muchas capas, es interesante que el gesso sea menos espeso, con una densidad similar a la de una salsa. Si vas a pintar, puedes añadir un poco de témpera del color deseado, tal y como hemos hecho en la versión industrial.

La densidad deseada es una cuestión personal, así que puedes ir modificando las cantidades hasta conseguir la consistencia que desees para hacer tu escultura o pintar. Para hacerlo, simplemente cambia las proporciones del blanqueador de juntas y del agua, añadiendo más o menos cantidad de los mismos hasta conseguir lo que quieres.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...