Conoce las originales lámparas de Victor Vetterlein

Desde lámparas hechas con hueveras hasta lámparas comestibles, todo es posible para Victor Vetterlein

lampara

La innovación en el campo del diseño sorprende siempre con productos imprevisibles. El diseñador estadounidense Victor Vetterlein ha creado una lámpara creada a partir de cartones contenedores de huevos, así como la primera lámpara comestible para iluminar el escritorio o la oficina.

Una de estas originales creaciones se denomina Bite Me y es una lámpara de sobremesa creada a partir de un compuesto plástico biodegradable que se fabrica con glicerina y agar-agar. El resultado es un material totalmente comestible que sirve de estructura a la lámpara y puede calmar el apetito en un momento dado.

El agar-agar es un polisacárido derivado de un alga marina de la cual se extrae una gelatina de uso común en la cocina. Gracias a este compuesto la lampara de Vetterlein puede ser ingerida o utilizada como compuesto orgánico para el jardín o el huerto. El concepto va más allá de la curiosidad y se acerca al campo de investigación sobre las capacidades de los alientos al mismo tiempo que se preocupa por conseguir objetos biodegradables de serias implicaciones medioambientales.

Bite Me se comercializa en cuatro sabores distintos que se corresponden con la naranja, el arándano, la manzana y la cereza. La presencia del gusto frutal añade naturalidad a un producto que se presenta como bajo en grasas saturadas y colesterol y rico en vitaminas K, E, zinc, ácido fólico, calcio, manganeso, hierro y potasio.

Hay que añadir que antes de consumir Bite Me, es importante eliminar la instalación eléctrica de la misma y proceder siguiendo las instrucciones del fabricante. Primero es recomendable limpiar la lámpara y, posteriormente, sumergirla en agua dulce durante una hora. Mediante este proceso se ablanda la estructura y adquiere una textura similar a la de los ositos de gominola.

La iluminación se consigue a partir de una luz LED caracterizada por su alta potencia y bajo consumo. La lámpara Bite Me cuenta también con dos cables diferenciados permiten conectar la lámpara a la red a través de un convertidor de potencia y al ordenador directamente para ganar en comodidad de uso.

Pero las originales creaciones de Victor Vetterlein no se detienen en el lúdico concepto del dulce caramelo. La pasión por la creación revolucionaria y la búsqueda de nuevos concepto de reutilización de los materiales encaminan el trabajo de Vetterlein hacia proyectos muy diversos como la interesante lámpara Trash Me.

Este objeto de iluminación responde a un diseño común de lámpara de sobremesa tipo flexo con estilo industrial. La gran diferencia que aporta Trash Me es el material con el cual se fabrica, cartón de transporte de huevos.

Vetterlein aprovecha la pulpa de papel de los embalajes para configurar su lámpara dando lugar a un aprovechamiento total de los materiales entendidos generalmente como desecho. A cambio, el resultado es de gran modernidad y una sencilles casi brutalista que muestra con orgullo la materia que los forma.

La pulpa de papel se humedece y se presiona contra un molde donde se dejará secar durante días. De esta manera se obtiene la forma básica de la lámpara dividida en dos secciones que posteriormente se unirán mediante pequeños tornillos de aluminio los cuales sirven de discreta decoración y, al mismo tiempo, enfatizan el aspecto de influencia industrial del diseño. En el interior de esa figura hueca se añaden los componentes eléctricos, la bombilla y cierta cantidad de semillas que harán de contrapeso en la base para que la lámpara se mantenga en pie de forma correcta y estable.

La intención de Vetterlein es conseguir crear un producto de calidad surgido desde la basura. La posibilidad de dar a los materiales una nueva vida y convertirlos en un objeto de uso cotidiano atrae al diseñador y le inspira para configurar productos como estas lámparas de creativo origen.

Nacido en el seno de una familia de diseñadores, artistas e ingenieros, Victor Wayne Vetterlein se crió rodeado de creatividad y arte. Estudió Bellas Artes, Arquitectura y Administración de la Construcción. La variedad de su completa formación, así como los conocimientos adquiridos dentro de su propia familia, sirvieron a este diseñador para crear una base de fuertes conceptos y de interesantes creaciones.

Vetterlein estudia las formas y se preocupa de los resultados estéticos en unos diseños que son algo más que apariencia. Una clara intención de ofrecer soluciones reales a problemas concretos hacen de sus objetos elementos de utilidad para la cotidianidad y de reflexión para el diseño futuro.

Se unen para completar los proyectos de Vetterlein, la importancia de los materiales innovadores y el interés por mantener siempre un concepto claro en sus propuestas, una idea interesante, una aportación diferente que lo distinga y lo caracterice al mismo tiempo.

Vía e imagen: Victor Vetterlein

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...