Eames Lounge, un icono del diseño del siglo XX

Charles y Ray Eames han diseñado una silla que une lo mejor de lo industrial y lo artesanal

hero_eames_loungeUno de los diseños de sillas más espectaculares, así como uno de los más reconocidos de la historia del diseño del siglo XX es, sin duda, la silla Eames Lounge de Herman Miller.

Creada como un regalo para el maestro director de cine Billy Wilder, este modelo inconfundible se comenzó a fabricar en el año 1956 de forma artesanal y aún hoy se fabrica con enorme éxito. Con la necesidad de una producción a nivel masivo para satisfacer la demanda creciente, los creadores supieron adaptar las fórmulas productivas y los procesos de fabricación para conseguir el máximo equilibrio entre lo industrial y lo artesanal. De esta forma se consigue mantener la calidad y el concepto inicial del diseño de la Eames Lounge sin repercusión negativa en los sistemas de fabricación y comercialización.

La conocida silla, diseñada por Charles y Ray Eames para la importante empresa de muebles Herman Miller, se acompaña de forma equilibrada y casi inseparable de otra pieza concebida como escabel para descansar los pies. Ambos elementos se pueden encontrar en grandes museos de arte contemporáneo como el MOMA de Nueva York, películas y series como la conocida Frasier, tal es su capacidad estética y la genialidad de su diseño. Además, una gran documentación gráfica y literaria creada específicamente en torno a esta silla y todos los hechos que rodean a su creación, pueden dar una idea del nivel alcanzado por Herman Miller en su creación y especialmente por Charles y Ray Eames en su diseño.

En el momento de su creación, en el año 1956, no existía un objeto decorativo igual, se trataba de un diseño innovador, una creación única que rápidamente se convirtió en un verdadero clásico y todo un referente de estilo del siglo XX. La silla Eames Lounge se ha adaptado a los tiempos y, a día de hoy, estando aún de plena actualidad y ofreciendo todavía una imagen de modernidad y estilo inconfundibles, se puede adquirir en una interesante diversidad de materiales con una amplia gama de posibilidades de combinación. A los dos tipos de chapas de madera y las dos variedades de cuero siempre de la más alta calidad, se une el modelo blanco.

Ideal para los interiores más luminosos, este modelo en blanco presenta un acabado de cuero en color berla y una estructura de madera de fresno de igual color que se complementan mutuamente para obtener un resultado impecable.

El aspecto natural de la madera potencia la belleza de la materia prima y le permite formar parte activa en el objetivo estético de la pieza. Los componentes metálicos de la silla, de color negro en el modelo clásico, se presentan en blanco para integrarse a la perfección en esta luminosa versión.

La estética novedosa y moderna de la Eames Lounge no impide que la comodidad juegue un papel fundamental en su composición. El confort derivado de su minucioso y sofisticado diseño es una parte muy importante del gran éxito de la pieza, así como de la enorme popularidad que ha seguido manteniendo como un verdadero icono del diseño y el mobiliario del siglo XX. La funcionalidad y la belleza se aúnan aquí para conseguir el resultado perfecto.

Charles y Ray Eames proyectaron su diseño con la idea de plasmar la estéica de un guante de béisbol. En base a este concepto que combina los materiales naturales con la perfecta adaptación al cuerpo del usuario, la silla se compone de tres elementos de madera contrachapada en acabado natural que se curvan para abrazar los cojines de piel. Las distintas chapas de madera se pegan entre sí para, posteriormente, tomar forma bajo el sometimiento a presión y calor sobre un molde.

El avance de la tecnología y el gran cambio en los materiales y sistemas de producción que tienen lugar a lo largo de los años desde la primera creación de la silla de Miller, han permitido una mejora constante del diseño sin cambiar el concepto principal que lo popularizó.

Por otro lado, los cambios en el diseño, a pesar de ser concebidos como mejoras, fomentan que los primeros modelos fabricados con chapa de Palo de Rosa de Brasil sean piezas muy cotizadas por los coleccionistas, capaces de pagar grandes sumas por hacerse con una de estas sillas originales de la primera época.

La gran popularidad del diseño y la enorme demanda por parte del público tuvo como consecuencia la rápida proliferación de copias e imitaciones en el mercado. Ya desde los inicios, Herman Miller advirtió de la existencia de estas sillas fraudulentas y, existiendo aún hoy una casi innumerable cantidad de ellas, lo cierto es que únicamente la firma Herman Miller en EE.UU y Vitra en Europa producen la verdadera silla Eames Lounge.

Via e imagen: Herman Miller

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