Locos por los tapones

Los tapones de plástico son la moneda de cambio de muchas organizaciones solidarias, pero también podemos reciclarlos de manera particular para realizar trabajos manuales. La firma KaCaMa hoy nos deja esta increíble idea para elaboración de pufs.

Puf reciclado

Hace ya algunos años que en nuestro país se ha implantado esa moda de la recolecta de tapones de plástico. Una iniciativa con la que miles de españoles (10 millones según algunas fuentes) colaboran juntando toneladas de tapones para reciclar el plástico y cuyos ingresos se destinan a proyectos solidarios. Proyectos como el que la fundación SEUR inició para ayudar a una niña con cardiopatía congénita, y otros como AEFAT, Aitzina, Iker… La pregunta es: ¿Qué es lo que tienen los tapones para hacerlos tan valiosos?

¿Y por qué los tapones?

El plástico es un material orgánico compuesto principalmente por carbono y en general procede de la destilación del petróleo. Todos los tapones de plástico son valiosos y buenos para ser reciclados (tapones de botellas de aceite, de bebidas varias, de mantequilla, de tarros, de detergentes…). En primer lugar porque son pequeños, en segundo lugar porque su estado es más óptimo que los envases (que están más sucios y gastados) y en tercer lugar porque el 99,9% son de una categoría de plástico no tóxica que puede reutilizarse en alimentación. En cambio los envases completos de plástico (botellas, cajas, latas…) ocupan más espacio, supondrían un mayor engorro para recolectar y colaborar con la causa y suelen ser de otros tipos de plástico menos útiles.

¿Un negocio?

Ayudar a reciclar tapones puede suponer un negocio rentable pero solo en grandes cantidades; por eso, las empresas reclaman la ayuda de millones de ciudadanos para lograrlo. A nivel particular apenas compensaría ir recogiendo tapones, pues lo pagan hasta 300 euros por tonelada. Y hagamos cálculos: si un tapón normal de botella pesa unos 2 gramos, necesitaríamos reunir cerca de 500.000 tapones para alcanzar la tonelada. Así que, como véis, nuestro futuro no pasa por ir recogiendo tapones por la calle para luego venderlos… sin embargo, sí que podemos coleccionarlos para causas benéficas a las que contribuyen millones de personas más, o también para reciclarlos nosotros mismos y darles una nueva utilidad en el hogar.

Reciclando tapones para complementos del hogar

Aquí es donde entran los originales pufs de la firma KaCaMa que podemos observar en la fotografía superior. En esta ocasión, los cientos de tapones se han recolectado y reciclado para crear el relleno de esos increíbles pufs. Cada uno de los tapones se ha triturado previamente y los restos se han ido acumulando en el interior de esos grandes sacos para conformar una superficie blandita y confortable, ofreciéndole la consistencia adecuada para que resulten prácticos como asientos.

Este diseño resulta no solamente original sino también respetuoso con el medio ambiente, potenciando el reciclaje de tapones, impidiendo que se conviertan en meros residuos y finalmente creando nuevos complementos para el hogar de una gran utilidad y practicidad. En la misma fotografía, en la parte derecha podemos ver el detalle del relleno: un puñado de tapones bien triturados que resultan hasta bonitos de ver por su variado e increíble colorido.

Hoy KaCaMa nos deja este magnífico ejemplo de reciclaje, pero igualmente cada uno de nosotros podemos encontrarle una nueva forma de sacar provecho a todos estos tapones, tan útiles para temas de construcción y fabricación de objetos varios. En el caso de los pufs, necesitaremos alguna máquina con la que podamos hacer el trabajo de la trituración. Al ser objetos tan pequeños, apenas nos costará trabajo ni necesitaremos de grandes maquinarias para lograrlo. Pero al igual acabamos encontrando una forma todavía más original de utilizar cada uno de los tapones.

Interior puf reciclado

¿Dónde encontrarlos?

Muchos de vosotros ya os estaréis preguntando dónde podéis conseguir tantos tapones, porque sin duda ese es el material principal que vamos a necesitar para llevar a cabo cualquier trabajo de bricolaje que se nos ocurra. Nuestra propia casa será un importante suministro de tapones de plástico día tras día, y será una buena manera de empezar a concienciarnos de la gran cantidad de tapones que arrojamos a la basura y desperdiciamos sin más. Pero más allá de nuestro hogar, encontramos lugares idóneos donde encontrar tapones por doquier. Paseando por lugares turísticos, parques de atracciones o acudiendo a grandes eventos observaremos la cantidad de agua embotellada que los turistas consumen en verano y la gran cantidad de botellas que acaban tiradas por la vía pública. Las papeleras también son un importante suministro de tapones de plástico, pero normalmente somos más reacios a meter la mano entre la basura, a no ser que las botellas asomen tímidas por la parte de arriba. En vuestra recolecta no os olvidéis de recoger las tapas de los bolígrafos, que en muchos casos también nos van a servir e incluso son bien valoradas por diferentes empresas solidarias.

Ya sabéis: empezad vuestra colección de tapones de plástico y luego decidid si donarlos por una buena causa o reciclarlos vosotros mismos para dar forma a alguna gran creatividad. En ambos casos estaremos actuando de forma solidaria.

Fuente: BlogSOStenible

Fotos: KaCama

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